domingo, diciembre 19, 2010

Elecciones En Nuestra Vida...

Era un profesor comprometido y estricto, conocido
también por sus alumnos como un hombre justo y
comprensivo.

Al terminar la clase, ese día de verano, mientras
el maestro organizaba unos documentos encima de su
escritorio, se le acercó uno de sus alumnos
y en forma desafiante le dijo:

- Profesor, lo que me alegra de haber terminado
la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías
y podré descansar de verle esa cara aburridora.

El alumno estaba erguido, con semblante arrogante,
en espera de que el maestro reaccionara ofendido y
descontrolado.

El profesor miró al alumno por un instante y en
forma muy tranquila le preguntó:

- ¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres,
lo recibes?

El alumno quedó desconcertado por la calidez de la
sorpresiva pregunta.

- Por supuesto que no. -contestó de nuevo en tono
despectivo el muchacho.

- Bueno, -prosiguió el profesor-, cuando alguien
intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me
está ofreciendo algo, en este caso una emoción de
rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.

- No entiendo a qué se refiere. -dijo el alumno
confundido.

- Muy sencillo, -replicó el profesor-, tú me estás
ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido
o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo,
mi amigo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia
serenidad.

- Muchacho, -concluyó el profesor en tono gentil-,
tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque
no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas
en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el
mío.

Cada día, en todo momento, tú puedes
escoger qué emociones o sentimientos quieres poner en tu
corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que lo decidas
cambiarlo. Es tan grande la libertad que nos da la vida
que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.
¿Qué escogiste tú?

domingo, diciembre 05, 2010

Lo valioso que somos

Muchas veces he pensado que quizas deba cambiar mi forma de amar, tal vez eso sea la causa de mis desventuras, merezco amar y que me amen de la forma que soy.
No tengo porque cambiar mi esencia, les comparto este escrito, espero les ayude a comprender.

Que nadie haya sido tan afortunado de darse cuenta la mina de oro que tú eres, no significa que brilles menos.

Que nadie haya sido lo suficientemente inteligente para darse cuenta que mereces estar en la cima, no te detiene para lograrlo.

Que nadie se haya presentado aun para compartir tu vida, no
significa que ese día está lejos.

Que nadie haya notado los avances en tu vida, no te da permiso para detenerte.

Que nadie se haya dado cuenta la hermosa persona que tú eres, no significa que no seas apreciado.

Que nadie haya venido a alejar la soledad con su amor, no significa que debas conformarte con lo que sea.

Que nadie te haya amado con esa clase de amor que has soñado, no significa que tengas que conformarte con menos.

Que aun no hayas recogido las mejores cosas de la vida, no significa que la vida sea injusta.

Que Dios está pensando en una hermosa pareja para ti, no significa que tú no seas ya ideal.

Sólo porque tu situación no parece estar progresando por ahora, no significa que siempre será así.

Por eso:

Sigue brillando,

Sigue viviendo,

Sigue corriendo,

Sigue esperando,

Sigue siendo lo que ya eres...

Una creación divina de Dios.