viernes, abril 29, 2005

¿ CRUZAR O QUEMAR ...?

Nuestra sociedad esta saturada de sicólogos que predican "hazlo tu mismo", así como de personas que se auto proclaman genios, ofreciendo todo tipo de consejos imaginables para ayudarnos, a usted y a mi, a encontrar la forma de ser felices. Tomamos resoluciones cada día que, en gran parte determinan nuestra felicidad. Algunas las decidimos con facilidad, mientras que otros presentan tremendas dificultades. David Russell dice: "La cosa mas difícil en la vida es saber cual puente cruzar y cual quemar". ¿No seria lindo tener respuestas correctas e instantáneas a las preguntas mas exigentes de la vida? ¿Cuando es mejor practicar la fe y cruzar un puente hacia nuevas experiencias, y cuando es mejor quemarlos, dejarlos atrás, olvidarlos y seguir adelante? Un gran misionero de la Biblia, el apóstol Pablo, aconseja: "Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado. Pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que esta por delante, prosigo a la meta hacia el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús ........... En todo caso, sigamos fieles a lo que hemos logrado" (Fil. 3: 13 al 16). Pon especial atención a esta ultima frase, y cruza o quema los puentes de hoy según te guíe Dios.

Himno al amor...

El que ama es paciente y servicial.
El que ama no tiene envidia, no quiere aparentar ni se hace el importante.
El que ama es respetuoso, no busca su propio interés, no conoce la ira si no que olvida las ofensas y perdona.
El que ama detesta la injusticia; la verdad es su alegría.
El que ama disculpa siempre, confía en todos, todo lo soporta y nunca pierde la esperanza.
El amor no termina jamás.

martes, abril 26, 2005

Olvida el ayer...

"Recordar los malos ratos del pasado no aporta nada positivo al presente.
¿Por qué detenerse en el pasado si lo que importa es el futuro?
El espejo retrovisor del automóvil te muestra el camino recorrido y sirve únicamente de aviso para ver los vehículos que te piden el paso y que podrían poner en peligro tu propio viaje.
El pasado sirve de base al presente como los muros del primer piso que hoy sostienen la azotea de mañana. Quien está en el primer piso quiere sencillamente subir a la terraza y no detenerse escarbando en los cimientos de la casa porque encontraría sólo alacranes.
Sube y contempla las estrellas que te muestran los caminos del futuro y deja que la animalidad se pierda entre los terrenos del suelo húmedo y frío.
No vuelvas al pasado que se ha ido y no regresará jamás.
Si regresara sería un gran impedimento para tu progreso. Lo que pasó, pasó.
La vida pasada te dejó experiencias y conocimientos que tendrías que aprovechar.
El estudiante experimenta en el laboratorio con instrumentos de química.
Al salir del aula se lleva los conocimientos y deja las probetas y elementos porque ya no le sirven.
¿Qué ganamos con recordar errores, cuyas consecuencias nos hacen sufrir, si ya es imposible corregirlos y su recuerdo constante puede arruinar nuestro camino?
Por eso, no vuelvas al pasado y mira hacia el porvenir.
No remuevas la tierra con la azada y planta frutales que mañana te abriguen y alimenten.
Olvida el ayer y orienta el corazón hacia mañana.
Cuando el hoy despuntó con la aurora del nuevo día, el ayer había concluido.
Táchalo en la hoja de tu vida. Prepara tus lecciones para el examen de mañana porque en el examen de ayer fuiste aprobado con notas demasiados bajas.
Levántate y camina hacia lo alto y hacia adelante, dejando que los muertos en espíritu entierren a sus muertos (Mateo 8,22).

Un pensamiento para tí...

"No te desanimes nunca: mantén encendida la llama de tu ideal.
Ten coraje: tú vencerás todas las dificultades. Lee más: el buen libro es nuestro mejor amigo.
Aprovecha el momento presente: comienza a construir tu futuro.
No pierdas tu serenidad: conserva la paz interior.
Trabaja con amor: del trabajo depende tu futuro.
Ten paciencia: el mal humor daña la salud. Cultiva el optimismo: la alegría es el secreto del éxito.
Sé alegre: la vida continúa siempre, pues la muerte no existe.
Protege a los niños: dales lo que desearías para ti. Busca a Dios: El habita dentro de tu corazón.
Enciende tu luz: ilumina a todos con tu optimismo.
Sonríe: la vida es un canto eterno de belleza.
No te detengas: cada paso caminado es una conquista. Haz que tu hijo se sienta orgulloso de ti: dale ejemplos vivos de honradez, trabajo y bondad.
Obedece a tu conciencia: Dios nos habla por ella. Pronuncia palabras de consuelo: el cariño ayuda más que un tonificante.

Reconstruyendo el mundo ...

El padre estaba tratando de leer el periódico, pero el hijo pequeño no dejaba de molestarlo.
Ya cansado de eso, arrancó una hoja —que mostraba el mapa del mundo—, la cortó en varios pedazos, y se los entregó al hijo.Listo, ahí tienes algo que hacer.
Esto que te acabo de dar es un mapa del mundo, y quiero ver si puedes armarlo exactamente como es.
Y volvió a su periódico, sabiendo que aquello iba a mantener ocupado al niño por el resto del día. Quince minutos después, sin embargo, el jovencito volvió con el mapa.
¿Tu madre estuvo enseñándote geografía? —preguntó el padre, aturdido.
No sé qué cosa es eso —respondió el niño.
—Sucede que, del otro lado de la hoja, estaba el retrato de un hombre.
Y, una vez que logré reconstruir al hombre, el mundo también quedó reconstruido

lunes, abril 25, 2005

El elefante y la cuerda ...

He aquí el procedimiento adoptado por los entrenadores de circo para que los elefantes jamás se rebelen
—y yo sospecho que lo mismo pasa con mucha gente.
Cuando es una criatura, el bebé elefante es amarrado, con una cuerda muy gruesa, a una estaca firmemente clavada en el piso.
Éste trata de soltarse muchas veces, pero sus fuerzas no son suficientes para hacerlo.
Un año más tarde, la estaca y la cuerda siguen siendo suficientes para mantener al pequeño elefante preso; éste sigue tratando de soltarse, sin conseguirlo.
A esta altura, el animal ya ha comprendido que la cuerda siempre será más fuerte que él,y desiste de sus iniciativas.
Cuando llega a la edad adulta, el elefante todavía se acuerda de que, por mucho tiempo, gastó sus energías inútilmente, tratando de escapar de su cautiverio.
A esta altura, el entrenador puede amarrarlo con un soga pequeña, a un cubo de basura, que ya no tratará más de liberarse.

domingo, abril 24, 2005

El Amor.....

Para el guerrero de la luz, no existe amor imposible.
Él no se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo.
Sabe que, tras la máscara de hielo que usan las personas, existe un corazón de fuego.
Por eso el guerrero arriesga más que los otros.
Busca incesantemente el amor de alguien, aún cuando ésto signifique escuchar muchas veces la palabra NO, regresar a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma.
Un guerrero no se deja asustar cuando busca lo que necesita.
Sin amor, él no es nada...

©Paulo Coelho

viernes, abril 22, 2005

Compañerismo y Prudencia...

El Guerrero de la Luz no puede luchar sólo, necesita discutir estrategias, pedir ayuda y, en momentos de descanso, tener a alguien a quien contar historias de combate alrededor de la hoguera. “Cuando tú defiendes públicamente tus ideas, debes esforzarte para vivir de acuerdo con ellas; así, acabarás transformándote en lo que dices”. Un Guerrero de la Luz es transe en sus acciones y secreto en sus planes. Un Guerrero de la Luz baila con sus compañeros, pero no transfiere a nadie la responsabilidad de sus pasos. El Guerrero de la Luz sabe que si llega al final de la jornada a un paraíso vacío, su lucha no habrá valido la pena. El hombre que preserva a sus amigos jamás es dominado por las tempestades de la existencia. Un Guerrero de la Luz no entra en la batalla sin conocer los límites de su aliado Pero el Guerrero de la Luz también sabe que cada vez que habla de su sueño usa un poco de la energía de ese sueño para expresarse. Cuando el Guerrero de la Luz habla de las actitudes de su hermano, imagina que él está presente, escuchando lo que dice porque sabe que cualquier información puede llegar a los enemigos de esa persona aumentando su carga de veneno y maldad. El Guerrero de la Luz confía en las personas, pero impone sus límites: una cosa es aceptar las señales de Dios, y entender que los ángeles usan la boca de nuestro prójimo para aconsejarnos; otra cosa es ser incapaz de tomar decisiones. Un Guerrero de la Luz confía en los otros porque, en primer lugar, confía en sí mismo. Cuando el Guerrero de la Luz necesita ayuda procura ver cómo sus amigos resuelven o no resuelven sus problemas. Cuando está cansado o solitario, el Guerrero de la Luz busca a quien está a su lado, y comparte su dolor o su necesidad de cariño, con placer y sin culpa. El Guerrero de la Luz comparte su mundo con las personas que ama. Procura animarlas a hacer lo que les gustaría pero no se atreven. Un Guerrero de la Luz sabe que tiene defectos, pero sabe también que no puede crecer sólo, distanciándose de sus compañeros.

Reflexiones del Guerrero de la Luz...

"Todo guerrero de la luz ya tuvo miedo de entrar en combate.
Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.
Todo guerrero de la luz ya perdió la fe en el futuro.
Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no era el propio.
Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.
Todo guerrero de la luz ya pensó que no era un guerrero de la luz
Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.
Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no.
Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.
Por eso es un guerrero de la luz:
Pasó por todo eso, y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que es."

sábado, abril 16, 2005

"El Aleteo del Ángel"

Aquella tarde salí a pasear. Después de tantos años de incertidumbre aún andaba perdido, deambulando por las circunvoluciones de un extinto recuerdo, de la más primordial memoria, del secreto de mi propio origen. Quizás hoy pudiera encontrar la respuesta.
Al mirar al cielo de mi propia inquietud, descubrí algunos nubarrones atenazados a la luz de un Sol de la conciencia que se esforzaba en tomar posesión de mis más ancestrales olvidos. ¿Cuándo podría rasgar por fin el velo de mis más profundos secretos, aquellos que dormitan en lo más hondo de la primigenia memoria perdida?.
El cauce de un río próximo, de aguas cristalinas, captó de una forma poderosa y suave mi atención. El reflejo del Sol sobre su mansa superficie me hizo pensar en la vida como en un fenómeno del río de la existencia, que refleja la luz de la auténtica conciencia de una forma velada, al tiempo que profunda, y en constante movimiento. ¿Pero acaso el Ser no permanece y es mi mente quien se mueve?. ¿Cómo podría recobrar aquella Primigenia Memoria, aquél recuerdo trascendente, que rescatara del olvido mi auténtica naturaleza?. A voces en mi interior, lance a mis espacios infinitos la sagradas preguntas que me persiguen desde cada uno de los todos que componen mi todo: ¿Cuál es mi verdadero nombre?. ¿Qué y quién soy en verdad?. ¿Qué cuna del espíritu me vio nacer hace eones de tiempo?.
Como si de un sueño se tratase, la muda voz de la brisa me susurró al oído:
" Mírate en la belleza de todo cuanto acontece y te rodea ".
Miré a mi alrededor, y todo cuanto pude observar irradiaba la maravillosa presencia de la perfección. Las piedras, los árboles, el mismo río..., todo era perfecto en sí mismo. Y, al tiempo, todo dependía de mí, de mi mirada, de mi estado. ¿Acaso todo cuanto veo no forma parte de mí?. ¿No soy acaso un fragmento de todo ello?.
En mi paseo, al tiempo que conversaba hacia mis adentros con la santa presencia de la soledad, mi incansable búsqueda me hacía tocar las puertas del corazón de cada una de las criaturas que habitaban aquel maravilloso paraje de la conciencia. Cada uno de estos seres parecía gritarme en silencio, dirigirse a mí como quien le habla a un perdido hermano de frágil memoria. ¿Cuándo te unirás conscientemente a nosotras?, parecían decir las amapolas. ¿Cuándo tu corazón mirará a través de tus ojos, y tomará posesión de tus manos?, coreaban algunas rocas. ¿Cuándo levantarás el vuelo del espíritu, y descubrirás lo pequeño de lo grande y lo grande de lo pequeño?, casi cantaba el águila en su majestuoso vuelo.
"Quizás la gran familia de la humanidad no es otra realmente que la gran familia planetaria", reflexionaba en voz alta mientras cruzaba el puente. A fin de cuentas, todo cuanto veía a mi alrededor no era otra cosa que mi verdadero hogar, el habitáculo de mis búsquedas, de mis preguntas y respuestas. Un mundo repleto de iguales, vestidos con ropajes diferentes y con cometidos distintos, que acompañan su caminar con diversas melodías integrantes todas de la sinfonía de la vida.
Durante mi paseo, en el quieto deambular de unos pies imaginarios acostumbrados a viajar de mundo en mundo, de estrella en estrella, volvía a encontrarme con la raíz de las más primigenias preguntas, de los más ancestrales misterios. Por eso, al cruzar el puente que une la realidad del Ser con la fragilidad de la Memoria Primigenia, puse toda mi atención en el caminante que pausadamente se dirigía hacia mí. Al ver su rostro, con sorpresa descubrí que era mi propio rostro. Y le pregunté:
"¿Quién eres tú, que adornas tu alma con un rostro como el mío, como si expresión de una conciencia escindida fuera?".
Serenamente, como si conociera la respuesta a toda pregunta, me contestó:
"¿Acaso no sabes reconocer que el rostro de cada hombre es igual al de cada hombre?. ¿Desde qué recóndito lugar de tí mismo te buscas que aún no has aprendido que todo cuanto ves fuera vive dentro de ti?. No alimentes el sueño de lo diferente, del observador y lo observado, pues en la raíz de cada incógnita está su propia respuesta, en el inicio de cada camino está el final del mismo. El secreto de la Memoria Primigenia habita en tu propio laberinto."
Un relámpago, seguido de un trueno, atrajo mi atención. El cielo parecía haberse quebrado. Como si de una broma de la conciencia se tratase, me encontré sentado en mi sillón, ante la blanca pared que de vez en vez me veía meditar. Comenzaba a llover, y a darme cuenta de dónde estaba realmente. Mi viaje por la conciencia empezaba a parecerme producto de un sueño. Sin embargo, aún atesoraba la sensación de absoluta realidad que en todo momento me había acompañado. Quizás en este momento, al abrir los ojos, estaba realmente soñando. ¿Acaso no me encontraba ahora apresado por la férrea jaula de quien se cree limitado?. ¿Acaso no es tan cierto el vuelo del águila como el aleteo del ángel?.

La Felicidad...!!!!!

El concepto de felicidad es muy diferente de unas personas a otras y aunque hay cosas y sensaciones que pueden ser comunes, los gozos de unos pueden ser la pesadilla de otros; así, el escalador es feliz arriesgando su vida para vencer a la montaña mientras que una persona normal sentiría pánico por verse expuesta a esos riesgos.
Algunas personas son felices llevando una vida tranquila y segura mientras otras se mueren de aburrimiento si no hay en su vida cambios, novedades y fuertes excitaciones.
La felicidad depende más de lo que ocurre dentro que de lo que nos sucede fuera; de las ideas que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la vida.
Depende de todos los misterios que viven en el Bosque Mágico de tu Mente.
Dentro de tu mente lo tienes todo.El Sol y la Luna, Las montañas y los valles.Los colores del amanecer y las sombras de la noche.La alegría de las cascadas y la niebla espesa que empapa el alma de nostalgias infinitas.
Dentro de tu mente está la mano que te acaricia y la piel que tanto añoras.
Si buscas dentro de tu mente, siempre encontrarás razones para ser feliz y también para permanecer en la tristeza.
Porque tu felicidad no depende de lo que haces ni tampoco de lo que tienes.No depende de cómo sea tu cuerpo ni de que tengas más o menos dones.Sólo depende de lo a gusto que estéscon lo que haces,con lo que tienes,con tu cuerpoy con tus dones.
Básicamente, la Felicidad depende de que realmente quieras ser feliz y estés tan a gusto contigo mismo como para poder sentir todo el Amor de la Vida que te ha permitido existir.

sábado, abril 09, 2005

Reflexiones del guerrero de la luz !!!

Los defectos y las cualidades
Un guerrero de la luz conoce sus defectos. Pero conoce también sus cualidades.
Algunos de sus compañeros se están quejando siempre: "los demás tienen más oportunidades que nosotros".
Quizás tengan razón, pero un guerrero no se deja paralizar por esto, y procura valorar al máximo sus virtudes.
Sabe que el poder de la gacela reside en la habilidad de sus piernas. El poder de la gaviota es su puntería para alcanzar el pez. Aprendió que un tigre no teme a la hiena porque es consciente de su fuerza.
Un guerrero procura saber con qué puede contar. Siempre verifica su bagaje, compuesto de tres cosas: fe, esperanza y amor.
Si las tres están presentes, él no vacila en seguir adelante.

Confiar sin miedo
El guerrero de la luz confía. Al igual que los niños confían.
Porque cree en milagros, los milagros empiezan a acontecer. Porque está seguro de que su pensamiento puede cambiar su vida, su vida comienza a cambiar. Porque está seguro de que encontrará el amor, este amor aparece.
De vez en cuando se decepciona. A veces le hieren.
Y entonces escucha los comentarios: "¡Qué ingenuo es!"
Pero el guerrero sabe que el precio pagado vale la pena: por cada derrota, tiene dos conquistas a su favor.
Todos los que confían lo saben. En las horas difíciles y en las horas alegres.
Un guerrero no comparte su tienda con quien quiere hacerle daño. Ni tampoco se le ve en compañía de aquellos que solo desean "consolar".
Evita a los que solo están a su lado en caso de derrota. Estos falsos amigos quieren probar que la debilidad compensa.
Siempre traen malas noticias. Siempre intentan destruir la confianza del guerrero, bajo el manto de la "solidaridad".
Cuando lo ven herido se deshacen en lágrimas, pero en el fondo de su corazón están contentos porque el guerrero ha perdido una batalla, sin entender que ésto es parte del combate.
Los verdaderos compañeros de un guerrero están a su lado en todos los momentos, en las horas difíciles y en las horas felices.

El enemigo oculto
Los amigos del guerrero de la luz le preguntan de donde proviene su energía. Él les responde: "del enemigo oculto".
Los amigos le preguntan quién es.
El guerrero responde: "alguien a quien no podemos herir".
Puede ser un niño que lo derrotó en una pelea en la infancia, la novia que lo dejó a los once años, el profesor que lo llamaba burro.
El enemigo oculto pasa a ser un estímulo. Cuando está cansado, el guerrero recuerda que él aún no ha presenciado su coraje.
No piensa en venganza, porque el enemigo oculto ya no forma parte de su historia. Piensa solamente en mejorar su habilidad para que sus victorias recorran el mundo y lleguen a oídos de quien lo hirió en el pasado.
El dolor de ayer se transformó en la fuerza de hoy.

Del breviario de la caballería medieval
Así dice el breviario de la caballería medieval:
"La energía espiritual del Camino utiliza la justicia y la paciencia para preparar tu espíritu.
Éste es el Camino del Caballero. Un camino fácil y al mismo tiempo difícil, porque obliga a dejar de lado las cosas inútiles y las amistades relativas. Por eso, al comienzo, se duda tanto en seguirlo.
He aquí la primera enseñanza de la Caballería: borrarás lo que hasta ahora tenías escrito en el cuaderno de tu vida: inquietud, inseguridad, mentira. Y escribirás en lugar de todo esto la palabra coraje. Comenzando la jornada con esta palabra, y manteniendo la fe en Dios, llegarás a donde tienes que llegar".

El arte de despertar
El guerrero de la luz está ahora despertando de su sueño.
Él piensa: "no sé lidiar con esta luz, que me hace crecer".
La luz, sin embargo, no desaparece.
El guerrero piensa: "se necesitarán cambios que no tengo ganas de hacer"
La luz continúa allí: porque la voluntad es una palabra llena de ardides..
Entonces los ojos y el corazón del guerrero comienzan a habituarse a la luz.
Ella ya no le asusta; y pasa a aceptar su Leyenda, aunque esto signifique correr riesgos.
El guerrero estuvo dormido mucho tiempo. Es natural que vaya despertando lentamente.

Vale la Pena...

Vale la pena cada espina, cada rosa, cada lágrima que riega lo que florecerá en sonrisa, porque la vida es maravillosa por ella misma; no importan las penas, no importa el desamor, porque pasa... todo pasa y el sol vuelve a brillar.
Hay momentos que sentimos que todo está mal, que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño resquicio por el que pase la luz.
En esos momentos debemos tomar todo nuestro amor, nuestro coraje, nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.
Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena entusiasmarnos de nuevo,y sólo puedo contestar una cosa:
¡Hagamos que nuestra vida valga la pena!
Vale la pena sufrir, porque he aprendido a amar con todo el corazón.
Vale la pena entregar todo, porque cada sonrisa y lágrima son sinceras.
Vale la pena agachar la cabeza y bajar las manos, porque al levantarlas seré más fuerte de corazón.
Vale la pena una lágrima, porque es el filtro de mis sentimientos, a través de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.
Vale la pena cometer errores, porque me da mayor experiencia y objetividad.
Vale la pena volver a levantar la cabeza, porque una sola mirada puede llenar ese espacio vacío.
Vale la pena volver a sonreír, porque eso demuestra que he aprendido algo más.
Vale la pena acordarme de todas las cosas malas que me han pasado, porque ellas forjaron lo que soy el día de hoy.
Vale la pena voltear hacia atrás, porque así sé que he dejado huellas en los demás.
Vale la pena vivir, porque cada minuto que pasa es una oportunidad de volver a empezar.
Todo esto son sólo palabras, letras entrelazadas con el único fin de dar una idea.
Lo demás, depende de cada uno de nosotros.
Dejemos que nuestras acciones hablen por nosotros.
¡Hagamos que nuestra vida valga la pena!.

¡Seamos Felices!

domingo, abril 03, 2005

Juan Pablo II, por siempre viviras en nuestros corazones...!!!

Juan Pablo II no descansa. Su espíritu viajero, su alma viva, su mente inquieta salvan los obstáculos de su precaria salud y, una vez más, el Papa polaco sorprende al mundo con una nueva obra.
Memoria e Identidad. Conversaciones al filo de dos milenios se divide en dos partes, una de orientación teológico-filosófica y otra de carácter histórico, político y sociológico. El Pontífice conversa sobre conceptos como democracia, libertad o patria mientras reflexiona sobre el pensamiento cristiano, el papel de la Iglesia, la responsabilidad política, el bien y el mal.
En algunos puntos, el Papa compara las leyes abortistas con el Holocausto judío y alerta ante el peligro de que «la función insustituible de la nación degenere en el nacionalismo». En otros capítulos, Juan Pablo II se refiere al comunismo como «un mal en cierto sentido necesario para el mundo y para el hombre».

LA COEXISTENCIA DEL BIEN Y EL MAL
«El mal es siempre la ausencia de un bien que un determinado ser debería tener, es una carencia. Pero nunca es ausencia absoluta del bien. Cómo nazca y se desarrolle el mal en el terreno sano del bien, es un misterio. También es una incógnita esa parte de bien que el mal no ha conseguido destruir y que se difunde a pesar del mal, creciendo incluso en el mismo suelo. (...)
La Historia de la Humanidad es una trama de la coexistencia entre el bien y el mal. Esto significa que si el mal existe al lado del bien, el bien, no obstante, persiste al lado del mal y, por decirlo así, crece en el mismo terreno, que es la naturaleza humana. En efecto, ésta no quedó destruida, no se volvió totalmente mala a pesar del pecado original. Ha conservado una capacidad para el bien, como lo demuestran las vicisitudes que se han producido en los diversos períodos de la Historia». (...)
«Pero si el hombre por sí solo, sin Dios, puede decidir lo que es bueno y lo que es malo, también puede disponer que un determinado grupo de seres humanos sea aniquilado. Determinaciones de este tipo se tomaron, por ejemplo, en el Tercer Reich por personas que, habiendo llegado al poder por medios democráticos, se sirvieron de él para poner en práctica los perversos programas de la ideología nacionalsocialista, que se inspiraba en presupuestos racistas.Medidas análogas tomó también el Partido Comunista en la Unión Soviética y en los países sometidos a la ideología marxista.En este contexto se perpetró el exterminio de los judíos y también de otros grupos como los gitanos, los campesinos en Ucrania y el clero ortodoxo y católico en Rusia, en Bielorrusia y más allá de los Urales. Generalmente se trataba del exterminio físico, pero a veces también de una destrucción moral: se impedía más o menos drásticamente a la persona el ejercicio de sus derechos.
A este propósito, no se puede omitir la referencia a una cuestión más actual que nunca, y dolorosa. Después de la caída de los sistemas construidos sobre las ideologías del mal, cesaron de hecho en esos países las formas de exterminio apenas citadas.No obstante, se mantiene aún la destrucción legal de vidas humanas concebidas, antes de su nacimiento. Y en este caso se trata de un exterminio decidido incluso por parlamentos elegidos democráticamente, en los cuales se invoca el progreso civil de la sociedad y de la Humanidad entera.
Tampoco faltan otras formas graves de infringir la ley de Dios.Pienso, por ejemplo, en las fuertes presiones del Parlamento Europeo para que se reconozcan las uniones homosexuales como si fueran otra forma de familia, que tendría también derecho a la adopción. Se puede, más aún, se debe, plantear la cuestión sobre la presencia en este caso de otra ideología del mal, tal vez más insidiosa y celada, que intenta instrumentalizar incluso los derechos del hombre contra el hombre y contra la familia».

sábado, abril 02, 2005

Amor...

El tercer tema de nuestra reflexión queridos amigos jóvenes, es la fascinante verdad del amor; el amor entre los hombres, el amor con que Dios nos ha amado primero, el amor que en todo momento debemos a Dios y a los otros.
Oid el testimonio del evangelista San Juan: "Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo, para que todo el que crea en El no perezca, sino que tenga la vida eterna" (Jn. 3, 16). Cristo es el amor del Padre hecho carne, "la bondad y el amor de Dios, nuestro salvador hacia los hombres" (Tit. 3, 4); Él incluso durante su gran humillación de la cruz pidió por sus verdugos y los perdonó. En su pasión y muerte. Cristo pasó también el oscuro abismo del amor; Él experimentó la entrega total de la propia persona a causa del amor; del que Él mismo dijo: "Nadie tiene amor mayor que este de dar uno la vida por sus amigos" (Jn. 15, 13)
¡Mirad sobre todo a este Jesús! ¡Mirad a su cruz! Él es en persona lo que la palabra amor significa. Él mismo quiere y debe ser también la medida de vuestro amor. Por eso, su nuevo y mayor mandamiento es: "Que os améis los unos a los otros; como yo os he amado, así, también amaos mutuamente. En esto conocerán todos que sois mis discípulos: si tenéis amor unos para con otros" (Jn. 13, 34-35). Cuán hambriento de amor está el mundo enfermo, hambriento del amor salvífico de Jesucristo del Salvador, El viejo mundo exige un amor que sea joven y que regale energía juvenil. ¡Sed vosotros su mensajeros! ¡Llevad vosotros este amor a los hombres, como habéis llevado la luz de las antorchas por las calles este atardecer! Dejad que el fuego del Espíritu Santo brille en vosotros para llevar al mundo la luz y el calor del amor de Dios.

Jubileo de los Jóvenes, Abril de 1984