domingo, diciembre 19, 2010

Elecciones En Nuestra Vida...

Era un profesor comprometido y estricto, conocido
también por sus alumnos como un hombre justo y
comprensivo.

Al terminar la clase, ese día de verano, mientras
el maestro organizaba unos documentos encima de su
escritorio, se le acercó uno de sus alumnos
y en forma desafiante le dijo:

- Profesor, lo que me alegra de haber terminado
la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías
y podré descansar de verle esa cara aburridora.

El alumno estaba erguido, con semblante arrogante,
en espera de que el maestro reaccionara ofendido y
descontrolado.

El profesor miró al alumno por un instante y en
forma muy tranquila le preguntó:

- ¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres,
lo recibes?

El alumno quedó desconcertado por la calidez de la
sorpresiva pregunta.

- Por supuesto que no. -contestó de nuevo en tono
despectivo el muchacho.

- Bueno, -prosiguió el profesor-, cuando alguien
intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me
está ofreciendo algo, en este caso una emoción de
rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.

- No entiendo a qué se refiere. -dijo el alumno
confundido.

- Muy sencillo, -replicó el profesor-, tú me estás
ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido
o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo,
mi amigo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia
serenidad.

- Muchacho, -concluyó el profesor en tono gentil-,
tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque
no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas
en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el
mío.

Cada día, en todo momento, tú puedes
escoger qué emociones o sentimientos quieres poner en tu
corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que lo decidas
cambiarlo. Es tan grande la libertad que nos da la vida
que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.
¿Qué escogiste tú?

domingo, diciembre 05, 2010

Lo valioso que somos

Muchas veces he pensado que quizas deba cambiar mi forma de amar, tal vez eso sea la causa de mis desventuras, merezco amar y que me amen de la forma que soy.
No tengo porque cambiar mi esencia, les comparto este escrito, espero les ayude a comprender.

Que nadie haya sido tan afortunado de darse cuenta la mina de oro que tú eres, no significa que brilles menos.

Que nadie haya sido lo suficientemente inteligente para darse cuenta que mereces estar en la cima, no te detiene para lograrlo.

Que nadie se haya presentado aun para compartir tu vida, no
significa que ese día está lejos.

Que nadie haya notado los avances en tu vida, no te da permiso para detenerte.

Que nadie se haya dado cuenta la hermosa persona que tú eres, no significa que no seas apreciado.

Que nadie haya venido a alejar la soledad con su amor, no significa que debas conformarte con lo que sea.

Que nadie te haya amado con esa clase de amor que has soñado, no significa que tengas que conformarte con menos.

Que aun no hayas recogido las mejores cosas de la vida, no significa que la vida sea injusta.

Que Dios está pensando en una hermosa pareja para ti, no significa que tú no seas ya ideal.

Sólo porque tu situación no parece estar progresando por ahora, no significa que siempre será así.

Por eso:

Sigue brillando,

Sigue viviendo,

Sigue corriendo,

Sigue esperando,

Sigue siendo lo que ya eres...

Una creación divina de Dios.

sábado, octubre 09, 2010

Tus decisiones!!!

Tu vida puede tomar uno de dos rumbos. La unica manera de salir adelante en la vida es no culpar a los demas de lo que te sucede.

Tu eres el arquitecto de tu vida. Y si la vida no te ha sido muy favorable hasta ahora, el futuro puede cambiar y depende especialmente de ti.
Si has tenido muchos fracasos, estas en una excelente posicion para comenzar una nueva vida, pues eres experto en conocer como no deben hacerse las cosas. Cuando tu sabes que es lo errado, no lo repetiras en el futuro y te acercara cada vez mas al exito.

A partir de hoy tu vida puede tomar uno de dos rumbos. El exito o el fracaso. La felicidad o la infelicidad. Es tu decision cual camino tomar y tienes igual oportunidad de seguir uno u otro sendero. Tienes las mismas posibilidades para cualquiera de los dos.

La forma de tomar el sendero del triunfo es... ¡dejar de culpar a los demas! Asumir tu propia responsabilidad y virar hacia una actitud mental positiva y constructiva.

Elimina los "si no fuera por...". "Si no fuera por mis padres yo habría hecho...", "si no fuera por este gobierno, yo estaría...", "si hubiera tenido dinero...", "si me consideraran en la oficina...", Nada soluciona el culpar a los demas. Si las cosas te sucedieron, es en gran parte tu responsabilidad.

Asumela y tu vida cambiara.

Amor y Odio...

Los sentimientos son temperamentales, cambiantes de acuerdo con nuestro estado de ánimo, humor y con el día a día también cambian. Bien cierto es aquello de que después de la tempestad regresa la calma; más vale no llorar por la tormenta sino aprender a bailar bajo la lluvia; a veces siento que mi tiempo ha estado perdido por haberlo invertido en ti, que no mereces tantos pensamientos de mi parte, tanto dolor, tantas lágrimas y tantos recuerdos, pero de pronto y como un relámpago, vienen a mí tantas sonrisas, tantas palabras bonitas, tantos momentos de alegría, que aquel tiempo perdido se convierte en mi mente, y pasa a ser mi mayor sueño hecho realidad, aunque ya no exista...

Así que lentamente llego a la conclusión de que todo en esta vida es temporal y pasa por algo, yo te amo; y como te amo te odio... Sí, es extraño pero es así y sólo así, te amo por ser parte de lo mejor de mí, por mis más preciados recuerdos, por aparecerte en mis sueños sin mi consentimiento, por meterte en mi mente sin yo poder evitarlo...

Por ese primer beso, por las caricias, por las palabras que el viento aún no se quiere llevar, y que por el contrario se marcan en mí como tatuajes a la piel, te amo por ese suspiro que inspiras en mí, por esa sonrisa pícara que arrancas de mis labios con sólo pensarte, te amo porque eres tú, porque existes, porque a mi mente, a mi corazón y a mis ilusiones le perteneces, y porque a ellos mismos se les antoja amarte...

Pero te odio, odio el desplante de tu amor, odio la inmadurez de tus actos, odio aquellas palabras que me desarman y me hacen creer una y otra y otra vez, las mismas que amo por lograr sumergirme en el más desquiciado remordimiento. Odio tener que alejarme de ti, odio sentir que me hago daño a tu lado aunque ese daño me provoque más amor, odio los comentarios de terceros que opinan de un sentimiento invisible a sus ojos, odio la distancia entre los dos... Y odio tener tantas razones para odiarte y aun así amarte tanto, odio odiarte con todo mi amor, y amarte y odiarte a la vez...

sábado, julio 03, 2010

La Felicidad es el Camino!!!

Muchas veces nos convencemos de que la vida será mejor después de cumplir los 18 años, después de casarnos, después de conseguir un
mejor empleo, después de tener un hijo, después de tener otro...

Entonces nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que nos sentiremos felices
cuando lo sean. Después nos lamentamos porque son adolescentes difíciles de tratar; ciertamente, nos sentiremos más felices cuando salgan
de esa etapa.

Nos decimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro(a) esposo(a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro o una mejor casa, cuando podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.

La verdad es que no hay mejor momento que este para ser felices. Si no es ahora, ¿cuándo?
Una de nuestras frases favoritas es de Alfred de Souza: “Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de
verdad. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que
pagar; entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta de que estos obstáculos eran mi vida”.

Esta perspectiva nos ha ayudado a ver que no hay camino a la felicidad: la felicidad es el camino. Debemos atesorar cada momento, mucho
más cuando lo compartimos con alguien especial, y recordar que el tiempo no espera a nadie.

No espere hasta terminar la escuela, hasta volver a la escuela, hasta bajar diez libras, hasta tener hijos, hasta que los hijos vayan a la escuela, hasta que se case, hasta que se divorcie, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que muera, para aprender que no hay mejor momento que este para ser feliz. La felicidad es un trayecto, no un destino.

Trabaja como si no necesitaras dinero, ama como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera viendo.

domingo, junio 13, 2010

Las personas podemos pasar por momentos de flaqueza emocional!!!

Épocas en las que se juntan varios cambios, experiencias duras de asimilar, negativas por un lado, por el otro. Y esto puede generar un estado de debilidad.
En esta situación, puede darse el caso de que te cruces en tu vida con un, ya no psicópata, sino simplemente, un acomplejado. Un cobarde que ve en el género femenino una vía para canalizar sus frustraciones, ira, rabia, etc. Cuando pasa algo así, depende mucho de la personalidad de cada persona.

De la capacidad de respuesta, de afrontar los problemas sin agobiarse, de su autoestima, de lo atrevida que sea, de lo poco que le importen juicios ajenos, de la capacidad de sacrificio encarado a "voy a dar los pasos oportunos para salir de esta situación, sin prisa pero sin pausa, y sin miedo" no capacidad de sacrificio entendida como: "voy a aguantar todo porque esto es lo que tiene la vida... que hay que aguantar" y cosas así.

De la capacidad que se tiene para, a la hora de la verdad, entonar un "no" con seguridad.
Y así es, creo, que hay personas que pueden llegar a conocer una situación de maltrato, pero atajarlo rápido.
Hay personas que aún y pareciendo muy débiles, son muy prácticas, y se dicen: esto dónde me lleva, ¿a ningún sitio positivo? pues adiós.
Otras no.

Hay personas también que, aún y teniendo una apariencia de fortaleza emocional, en realidad, son débiles, sólo que tienen un montón de capas para el escaparate de la sociedad, y si algún acomplejado de tantos que hay logra dar con ese puntillo débil de la persona en apariencia fuerte, ahí se puede dar una situación de maltrato muy difícilmente reconocido por la propia maltratada, porque le impera la imagen de dura que quiere ofrecer.
De este último conozco un caso. Ella, una leona. Un as de los negocios. Super culta, con una posición social que le viene de generaciones atrás. Y tras toda esa fachada de mujer "dominante", de dura, de fuerte, de perfecta, lo que hay es una mujer que lleva años consintiendo duros insultos, alguna paliza, cornamentas que no sabe cómo tapar, y en fin... que lleva una doble vida.

Esos maltratos nunca los denunciará, la presión de su entorno, del prestigio que dice tener y quiere mantener, le pueden más que su propia dignidad dentro de su hogar. Claro que, en su hogar, está más bien muy poco. También creo que hay patrones de maltratadas en potencia. Pero no todas las maltratadas se ajustan a unos pocos patrones.

La psicología no es una ciencia estancada, va evolucionando de la misma forma que evoluciona la propia sociedad.

miércoles, marzo 10, 2010

Intoxicación de amor: cuando amamos demasiado

Esto va por un camino sin regreso, se refieren al momento en el cual "una relación duele" o todavía peor, cuando se convierte en "una dolorosa obsesión". El momento en el cual se rompe el equilibrio entre el dar y el recibir; cuando el amor se transforma en un hábito que se convierte en una verdadera dependencia afectiva que cierra su cerco de espinas alrededor de la persona.
Entonces aparece el "mal de amores", "intoxicación de amor", "droga de amor", "love adiction" o si se quiere llamarle de una forma menos romántica y más científica: "dependencia afectiva".

El mal de amores es un término bastante genérico que hace referencia a un sufrimiento relacionado con la no disponibilidad del objeto amado. Generalmente este malestar es resultado de una desilusión o rechazo aunque en algunas ocasiones se utiliza para referirse a una nueva relación en la cual aún no existen muchos puntos comunes y fiables a los cuales aferrarse, esta desazón e incertidumbre usualmente provocan un sentimiento de inseguridad. Diría, sin temor a equivocarnos que todos en algún momento de la vida hemos vivenciado el mal de amores.
Sin embargo, cuando se habla de intoxicación de amor o love adiction nos referimos a una tendencia psicológica y comportamental que puede coincidir con la dependencia afectiva: una condición relacional negativa que se caracteriza por una ausencia crónica de reciprocidad en la vida afectiva que tiende a estresar y crear un profundo malestar psicológico en la pareja.
Como podrán presuponer, el amor que llega a este punto, más que beneficios conduce a la destrucción de la pareja.

El principal problema para detectar a tiempo y eliminar esta intoxicación se debe a que su instauración se produce "más o menos" de común acuerdo: uno de los miembros de la pareja comienza a mostrar signos de dependencia hacia el otro, que a su vez alimenta esta tendencia, creándose un equilibrio paradojal que desemboca en un malestar de dos.

¿Cuáles son los indicios que apuntan hacia una intoxicación de amor?

- La sensación de placer y euforia totalmente desproporcionadas, que se experimenta al interno de la relación, sobre todo cuando la pareja se muestra receptiva ante los comportamientos de dependencia.
- Como en el caso de otras drogas, también se evidencia la necesidad de aumentar las "dosis".
Se necesita pasar cada vez más tiempo con la pareja, reduciendo progresivamente el contacto social y el tiempo autónomo. A la misma vez, usualmente se aumenta el control sobre las actividades del compañero/a.
- La progresiva incapacidad para controlar el comportamiento. La persona va perdiendo paulatinamente la capacidad de autocrítica y el sentido de los límites, disminuye su lucidez y su sentido de la vergüenza.
Existen algunas personas que establecen una inadecuada identificación entre amor y posesión, estas personas sería más proclives a padecer la intoxicación de amor mostrándose obsesivas y tendientes a dejar cada vez menos espacio personal a sus parejas.
Su amor se sustenta en demandar una devoción absoluta que conduce a la absorción de la pareja cerrándose al exterior.
Por supuesto, detrás de este amor desproporcionado y patológico generalmente se esconde una urgente necesidad de seguridad y una tendencia a esconder su deseo de ser centro de atención y cariño.

Usualmente estas personas en su infancia fueron educadas para esconder su necesidad de afecto y limitar sus expectativas de amor, experimentando relaciones muy frustrantes. En resumen, su historia infantil cuenta con familias que los descuidaron en el plano emotivo y no les brindaron suficiente estabilidad y seguridad para crecer.
De esta manera, cuando las personas llegan a la adultez transfieren estos miedos y carencias a la relación de pareja.
Como podrán imaginar, la mayoría de las personas que se intoxican de amor son mujeres, para ser más específica, la literatura científica alrededor del mundo recoge un 99%. Esto es perfectamente explicable si tenemos en cuenta que los hombres son educados para "alejarse" de los problemas, resolverlos solos y buscar ayuda solo en caso de emergencia. Sin embargo, las mujeres (quizás la frase "sexo débil" lo explique todo) tienden a buscar ayuda, ventilar sus emociones y proyectarlas con mayor fuerza sobre los otros por lo cual estarían culturalmente condicionadas a ser más dependientes.

El principal problema de las personas que sufren esta dependencia radica en que generalmente no tienen conciencia de su estado y los que le rodean los toman como alguien "demasiado celoso o posesivo".
Realmente la información sobre la dependencia afectiva en nuestros días continúa siendo escasa entre la población por lo cual es muy difícil detectar a tiempo los síntomas y poder erradicarlos antes de que esta forma de amar termine con la relación de pareja.

miércoles, enero 27, 2010

Lo importante de nuestra Autoestima

Quizás lo más importante de tener un bajo concepto de ti mismo, es la sensación interior de impotencia… la no tener la suficiente capacidad para lograr lo que te propones.
Del miedo a los demás o creer que son superiores en forma alguna a ti.

Del creer que no eres lo suficientemente especial como para ser querido, valorado… amado.

De no creerte digno del amor y del aprecio.

Lo curioso, es que tienes lo mismo que los demás ¿Porqué te sientes menos entonces?

Mi primera observación, es que cuando tú eras pequeño, eras audaz, atrevido…curioso. Aprendiste a patinar después de muchas caídas y moretones. Claro, llorabas, pero de ninguna forma pensabas acerca de ti que eras un tonto o algo así ¿verdad?

Simplemente te levantabas y seguías intentándolo… hasta que aprendiste a patinar. Nunca asociaste tu valor personal al que te cayeras y tropezaras. Simplemente seguías intentándolo por inercia, como algo instintivo y natural.

Eras feliz, no importando si eras pobre. Nunca pensabas en ti en términos de valía. Simplemente disfrutabas cada momento, jugabas, reías, llorabas, preguntabas…

Te perdías en la vida. Jamás te pasaba por la mente pensar en abstracciones acerca de tu valor.

El bombardeo para crearte una baja auto-valoración, surge por una necesidad temprana de tus padres de controlarte. Eres tan libre, seguro de ti, inquieto, que creas molestias.

Entonces, tus padres intentan “domarte” desde que eres pequeño. “Si no te comportas, ya no te voy a querer”, “Si te portas bien, te compro algo”, y así, empiezas a dominarte y ahogar a tu verdadero ser.

Luego, la competencia entre padres, de que su hijo es mejor, más alto o más inteligente que los otras… y te enfrentan contra tu primo, tu hermano… como si fueran gallitos de pelea, no?

Ahhhh, como me molestaba eso de mis padres cuando era pequeño. Pero así son todos, verdad?

Cuando vas a la escuela, convives con compañeritos que a su vez son bombardeados por sus padres con buenas dosis de críticas… y recuerda que los niños son fiel reflejo de lo que sus padres les dicen.

Los niños repiten fielmente lo que les dicen sus padres. Entonces, si un niño que recibe un mensaje en su casa “eres un tonto”, a la vez él te va a decir “eres un tonto”. En verdad comienzas a pensar que lo eres.

Entonces, es cuando comienzas a crear mentalmente una baja imagen acerca de ti. Y descubres que si haces lo que tus padres y compañeritos te dicen… tendrás la etiqueta de niño bueno, bien portado y decente…

Y comienzas a decir lo que los demás desean oir… actuar con miedo, no sabiendo si tus palabras serán aprobadas por los demás, y toda tu vida te vuelves títere de los deseos de otras personas.

Sobre todo, los padres son muy importantes en estas primeras etapas de tu vida. Recuerdo con tristeza el caso de un buen compañero de trabajo. Me platicó: “Mira, cuando yo era niño mi mamá me decía, si no estudias… ¡vas a acabar como mensajero! Y heme aquí… he sido mensajero por 10 años”.

Por otra parte, los padres de Alejandro Magno, cuando él tenía 15 años, le confesaron que ellos no eran sus verdaderos padres… sino que Zeus era su padre.

Para el joven Alejandro, esta mentira fue tan impactante… que acabó actuando como un auténtico hijo de Zeus, siendo uno de los más célebres conquistadores de la antigüedad.

Tanto si crees que puedes o no puedes… estás en lo correcto, diría una frase.

Por eso, padres, hagan creer a sus hijos que pueden llegar a elevadas alturas en la vida. No por controlarlos les digan cosas no positivas acerca de ellos mismos.

Y si tú como joven, sientes que fracasas mucho… el éxito es un fracaso de una cuantía mayor.

El fracaso se asusta y huye, ante la persistencia…

Bueno… a estas alturas ya habrás comprendido que tú por naturaleza deberías tener un sano concepto de ti mismo… es más, ni siquiera el concepto debería estar en tu mente.

Deberías estar perdido viviendo, tanto, para no darle tiempo a tu mente para pensar en eso…

Los chamanes mexicanos decían, que para ellos no eran tan importante las palabras… que las acciones nuevas conllevan reflexiones nuevas.

A la acción… los fantasmas aterradores de los pensamientos se esfuman. Es como si de súbito, te hubieras dado cuenta que eres capaz de hacer gimnasia, aunque seas gordito… o de jugar basketball, aunque seas pequeño…

En tales casos, tendrías que empezar a entrenar y a hacer ejercicios para tener elasticidad y ser hábil, verdad?

Lo mismo cuando se trata de volver a creer en ti. Es como cuando te dicen “ya no lo pienses mucho ¡hazlo!”. Lo primero en que tienes que concentrarte es en actuar. Actuar como tú lo sientas y tú quieras ser.

Hay mucha gente que utiliza el manejo del bajo concepto de muchas personas para otros fines. Recuerdo que cuando tenía 17 años, entré a un trabajo de esos de multinivel en los que se engaña a la gente. En que vas por un puesto de trabajo… y se te acaba convenciendo para que vendas cosméticos o productos de belleza ¡y pagando en vez de que te paguen!

Yo fui uno de los que cayó… y a la vez tenía que engañar a otras personas para que hicieran lo mismo.

Observaba como los principales de la empresa nos decían: “Imagínense, decenas de jovencitas con baja confianza en sí mismas… y ustedes diciéndoles que valen ¡no se imaginan como funciona eso!”.

Por supuesto, cuando me desperté y me di cuenta de lo que estaba haciendo, inmediatamente renuncié.

También, una exnovia me compartió una historia… sus padres –para variar- la llenaron de un pobre concepto de sí misma, siempre peleaban, y desde niña, encontraba refugio emocional en un amigo como de 35 años.

Era su confidente y, como ella me decía, era el papá que siempre hubiera querido tener…

Se convirtió en una bellísima y atractiva chica, y la amistad siguió igual.

Mi exnovia se peleó con sus padres, se salió de su casa, y le pidió permiso a su amigo para vivir con él, en lo que encontraba trabajo y podía rentar en otro lado.

El aceptó.

Después de unos días… ¡le dijo que quería tener relaciones sexuales con ella!

Se sorprendió. Toda la imagen que por años ella había tenido de él, se esfumó.

Me comentó también que, cuando él regresó de Oaxaca de un viaje, le platicó algo que le abrió los ojos:”En Oaxaca conocí a una jovencita de 15 años… y con problemas emocionales para variar ja ja !! solo la escuché… otra víctima más”.

Y me platicaba que la cara se le transfiguraba con malicia cuando le platicaba esto.

Mi exnovia finalmente me dijo: “Es como si alguien me quitara la venda de los ojos. El se aprovecha de las chicas desde que son jovencitas. Cuando tienen un bajo concepto de sí mismas, las escucha… se gana su confianza. El invierte muchos años en escucharlas… hasta que llega el momento en el que les pide su pago: relaciones sexuales”.

Padres ¿Ahora entienden lo que inyectar de baja valoración sobre todo a sus hijas puede causarles en peligros? Por favor, sean más fuertes e inteligentes para controlar a sus hijos sin bombardear su confianza interior. No sean flojos y cómodos. Piensen más…

Bien, el siguiente ejercicio de Rachel Charles, puede ayudarte para entrenar tu imaginación y sentirte protegido, en el intento por rehacer tu concepto de ti mismo.

Es muy efectivo.

Busca un sitio en el que te sientas absolutamente seguro y nadie te interrumpa. Cierra los ojos y relájate por completo, sabiendo que estás a punto de aprender a brindarte protección psicológica.

Recuerda cualquier situación molesta en la que te hayas sentido invadido por energías hostiles. Visualízate allí y evoca a quienes te acompañaban. ¿Qué es lo que hicieron o dijeron? ¿Cómo te sentiste? ¿Cuáles fueron tus reacciones?

Ahora imagina que comienzas a andar para distanciarte de la situación, y llegas a una bonita casa antigua.

Has oído que pertenece a una persona anciana y sabia. La puerta está abierta y no hay nadie a la vista; así que decides explorar. Subes las escaleras hasta la planta superior, muy aireada y luminosa.

El sol brilla a través de la ventana e ilumina un viejo baúl. Lo abres y descubres que contiene algunas bellas prendas de vestir. Te intriga particularmente una chaqueta o camisa de seda; así que la coges. Admiras su fino material y te atrae su color. Te la pruebas y te asombra comprobar que te queda perfecta.

Este descubrimiento te entusiasma, porque te hace sentir que ha sido confeccionada para ti.

Ves un movimiento en un rincón del cuarto y te das cuenta de que la persona que vive en esa casa ha estado allí desde que llegaste. Te sonríe y dice: “Te he estado esperando. Tómala, es tuya. La seda te protegerá; así que úsala cuando sientas que la necesitas”.

Agradece el regalo a aquella sabia persona y continúa la conversación del modo que consideres oportuno.

Ahora te despides y abandonas la casa sin quitarte la prenda que te han regalado. Retornas a la situación difícil, pero esta vez sabes que la seda te protegerá.

Mientras la persona o personas hostiles se burlan de ti o te miran con desdén, compruebas que sus palabras y miradas no consiguen atravesar la seda, sino que simplemente rebotan sobre ella. Soportas su agresión con calma y dignidad porque sabes que no pueden hacerte daño. Su antagonismo disminuye de forma paulatina.

Permite que la situación se diluya poco a poco, y luego busca un sitio seguro donde guardar tu preciosa prenda de seda. Afírmate que cuando te sientas amenazado te la pondrás, confiando en sus poderes protectores.

martes, enero 05, 2010

A solas !!!

Hoy aquí pasan las horas sin poder evitarlo, miro a mi alrededor y sólo encuentro soledad, vacío y una habitación llena de recuerdos, si, recuerdos gratos que me hacen estremecer.

A veces siento como si el tiempo se detuviera en algunos episodios de mi vida, que muchas veces hacen recorrer lágrimas por mis mejillas, unas veces de tristeza y otras de felicidad.

Cuantos recuerdos que me hacen viajar a través del tiempo, cuando estoy a solas en mi habitación.

Cierro los ojos y te veo ahí serena, pausada, abrazándome y yo riendo feliz porque estás a mi lado y porque nos amamos, triste ironía porque sólo son recuerdos nada más.

Esta habitación se hace pequeña ante todos mis recuerdos, que feliz sería si estuvieras a mi lado amor, pero la vida, esta vida a veces tan cruel te arrebató de mi lado, sin decirme nada.

Aun no ha pasado mucho tiempo desde que me dijiste que todo entre nosotros debía de terminar, mi corazón ese día que estaba moribundo, con tu decisión lo terminaste de matar.

Qué duro golpearon tus palabras a mi pobre corazón y aquí estoy con mis recuerdos a solas en mi habitación.