domingo, abril 27, 2008

Un Mensaje para Reflexionar...

Era un día frío, lluvioso y gris.
Mientras manejaba su auto por la ruta, Heraldo divisó a una anciana
cuyo vehiculo averiado estaba detenido en la banquina. Estacionó su
viejo Ami 8 delante del BMW de la anciana.

La señora miró preocupada al hombre que se le acercaba, hacia más de
una hora que estaba allí sin conseguir ayuda, pero, quien se
aproximaba no tenia muy buen aspecto, podría tratarse de un
delincuente. Más no había nada por hacer, estaba a su merced.
Se veía pobre y hambriento. Heraldo se dio cuenta e intentó
Tranquilizarla:
"Vengo para ayudarla señora"- le dijo. "

Entre al auto asi no se moja mientras yo veo qué puedo hacer.
Solo se trataba de una pinchadura, pero para la anciana se trataba de
una situación difícil.
Heraldo se metió bajo el auto buscando un lugar

donde poner el cricket y en la maniobra se lastimó varias veces los
nudillos.
Estaba apretando las últimas tuercas, cuando la señora bajó

la ventana y comenzó a hablar con él.
Le contó de donde venia, que tan

solo estaba de paso por ahi, y que no sabía como agradecerle. Heraldo
Sonreía mientras cerraba el baúl del coche guardando las herramientas.
Le preguntó cuánto le debía, pero él no quería dinero. Más bien
pensaba que ayudar a alguien en necesidad era la mejor forma de pagar
por las veces que a él, a su vez, lo habían ayudado.

Asi que le dijo a la anciana que si quería pagarle, la mejor forma era
que la próxima vez que viera a alguien en necesidad, y estuviera a su
alcance el poder de asistirla, lo hiciera de manera desinteresada, y
que entonces... "tan solo piense en mi..." Agregó despidiéndose.

Heraldo esperó hasta que el auto se fuera. Había sido un día frío,
gris y depresivo, pero se sintió bien, ayudar siempre le daba
satisfacción.
Entró al coche y se fue...
Unos kilómetros más adelante la señora divisó un pequeño bar.
Pensó
que seria muy bueno quitarse el frío con una taza de café caliente
antes de continuar así que se detuvo.

El lugar era diminuto, muy pobre y precario...
Una cortes camarera se le acercó y le extendió una toalla de papel
para que secara su cabello, empapado por la lluvia.
Tenía un rostro
agradable con una hermosa sonrisa.
Aquel tipo de sonrisa que no se
borra aunque estuviera muchas horas de pie.
La anciana notó que la
camarera estaba embarazada.
Y sin embargo esto no le hacia cambiar su
simpática actitud.
Pensó en cómo, gente que tenia tan poco, era tan generosa con los
extraños.
Entonces se acordó de Heraldo...

Al terminar su café, pagó con cien pesos.
Cuando la muchacha regresó

con el cambio constató que la señora se había ido. Intentó alcanzarla,
pero al pasar vio en la mesa una servilleta de papel escrita junto a
cuatro billetes de cien.

Los ojos se le llenaron de lágrimas cuando leyó la nota:
"Cuando tuve necesidad, alguien me ayudó como hoy te estoy ayudando.
Si queres pagarme, no dejés de asistir y ser bendición a otros como
hoy lo hago con vos. Seguí dando de tu amor y no permitas que nada
rompa las bendiciones que sabes dar con tu actitud."

Esa noche, ya en su casa, mientras la camarera entraba sigilosamente
En la cama, para no despertar a su agotado esposo que debía levantarse
muy temprano, pensó en lo que la anciana había hecho por ella.
¿Cómo sabría ella las necesidades que tenían con su esposo, los
problemas económicos que estaban pasando, máxime ahora con la llegada
del bebe?

Acercándose suavemente hacia él, para no despertarlo, mientras lo
besaba tiernamente, le susurró al oído...
"Todo va a estar bien, te amo... Heraldo."

Vaya éste mundo es tan pequeño, pero tan grande a la vez...Y siempre
he pensado que nuestra vida es como un bumerán, lo que envías recibes,
lo que siembras, cosechas....

Qué se iba a imaginar Heraldo que la anciana de una u otra forma le
iba a pagar su favor, y justamente con su esposa....Son los
resultados hermosos del amor verdadero, cuando das con amor sincero
recibes el doble....

En cada uno de ustedes brilla un ángel.
Quizás ustedes no lo saben,
quizás sienten que son uno más en la vida de todos los días pero no...
Hay riquezas que solo anidan en el corazón y que son las más
importantes, pues podemos brillar a través del dinero, la fama, los
títulos, o lo que sea pero la esencia que hace que nuestra luz se
expanda es solo la que nace y crece en nuestro corazón.

Voy a seguir ayudando pues como piensa Heraldo así pienso yo:
"Ayudar a alguien en necesidad es la mejor forma de pagar por las
veces que a mi a su vez me han ayudado..."
Un abrazo enorme desde mi corazón. Con todo mi cariño para cada uno de
ustedes.
"Cuando tuve necesidad, alguien me ayudó como hoy te estoy ayudando.
Si queres pagarme, no dejés de asistir y ser bendición a otros como
hoy lo hago contigo. Sigue dando de tu amor y no permitas que nada
rompa las Bendiciones que sabes dar con tu acitud."
Da lo mejor de
TI....tu corazón te lo agradecerá.

jueves, abril 24, 2008

Jamás juzgues a alguien antes de tiempo...

En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó a una mesa. La mesera puso un vaso de agua en frente de él. "¿Cuánto cuesta un helado de chocolate con almendras?" pregunto el niño. "Cincuenta centavos", respondió la mesera. El niño sacó su mano de su bolsillo y examinó un número de monedas. "¿Cuánto cuesta un helado solo?", volvió a preguntar.
Algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente. "Treinta y cinco centavos", dijo ella bruscamente. El niño volvió a contar las monedas. "Quiero el helado solo", dijo el niño. La mesera le trajo el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue.
El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue. Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa y entonces le costó tragar saliva con lo que vio. Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, había veinticinco centavos... su propina.
Jamás juzgues a alguien antes de tiempo

miércoles, abril 23, 2008

Es importante Escuchar...

Recibí una llamada telefónica de un muy buen amigo.
Me dio mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue:

-¿Cómo estás?
Y sin saber por qué le contesté

-Muy solo".

-¿Quieres que hablemos?
- me dijo

Le respondí que si y me dijo:

-¿Quieres que vaya a tu casa? Y respondí que si.
Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mi puerta.
Yo hablé por horas de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas, y él, atento siempre, me escuchó.

Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado mentalmente, me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara, que me apoyara y me hiciera ver mis errores.

Me sentía muy a gusto y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo:

-Bueno, me voy, tengo que ir a trabajar.
Yo me sorprendí y le dije :

¿Por qué no me habías dicho que tenias que
ir a trabajar? mira la hora que es, no dormiste nada, te quité tu tiempo toda la noche.
-El sonrió y me dijo:

-No hay problema, para eso estamos los amigos.

Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así.

Lo acompañé a la puerta de mi casa... y cuando él caminaba hacia su automóvil le grité desde lejos:

-Y a todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde?.
El regresó y me dijo en voz baja, es que te quería dar una noticia... y le pregunté:

-¿Qué pasó?
-me dijo:
-Fui al doctor y me dijo que estoy muy enfermo.

Yo me quedé mudo... él me sonrió y me dijo:

-Ya hablaremos de eso.
Que tengas un buen día... se dió la vuelta y se fue.

Pasó un buen rato para cuando asimilé la situación y me pregunté una y otra vez, por qué cuando él me preguntó cómo estaba me olvidé de él y solo hablé de mi.

¿Cómo tuvo la fuerza de sonreírme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación?...

Esto es increíble... desde entonces mi vida ha cambiado.

Suelo ser menos dramático con mis problemas y disfrutar más de las cosas buenas de la vida.

Ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero...

Les deseo que tengan un hermoso día y recuerden...

"El que no vive para servir... no sirve para vivir..."

La vida es como una escalera, si miras hacia arriba siempre serás el último de la fila, pero si miras hacia abajo verás que hay mucha gente que quisiera estar en tu lugar. Detente a escuchar y a ayudar a tus amigos, te necesitan.

lunes, abril 21, 2008

El Perro fiel

Una pareja de jóvenes tenia varios anos de casados y nunca pudieron tener hijos.
Para no sentirse solos, compraron un cachorro pastor alemán y lo amaron como si fuera su propio hijo.
El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso pastor alemán.
El perro salvó en más de una ocasión a la pareja de ser atacada por ladrones.
Siempre fue muy fiel, quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro.

Después de siete años de tener al perro, la pareja logró tener el hijo tan ansiado.
La pareja estaba muy contenta con su nuevo hijo y disminuyeron las atenciones que tenían con el perro. Este se sintió relegado y comenzó a sentir celos del bebé y no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.

Un día la pareja dejó al bebé plácidamente durmiendo en la cuna y fueron a la terraza a preparar una carne asada. Cual no fue su sorpresa cuando se dirigían al cuarto del bebé y ven al perro en el pasillo con la boca ensangrentada, moviéndoles la cola.

El dueño del perro pensó lo peor, sacó un arma que llevaba y en el acto mato al perro.
Corre al cuarto del bebé y encuentra una gran serpiente degollada.
El dueño comienza a llorar y exclama: ¡¡¡ he matado a mi perro fiel !!!

¿Cuantas veces no hemos juzgado injustamente a las personas? Lo que es peor, las juzgamos y condenamos sin investigar a qué se debe su comportamiento, cuáles son sus pensamientos y sentimientos.

Muchas veces las cosas no son tan malas como parecen, sino todo lo contrario.
La próxima vez que nos sintamos tentados a juzgar y condenar a alguien recordemos la historia del perro fiel, así aprenderemos a no levantar falsos contra una persona hasta el punto de dañar su imagen ante los demás.

lunes, abril 14, 2008

Que Responderías..??

Estás conduciendo tu coche en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando:

1. Una anciana que parece a punto de morir.
2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.
3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños.

¿A cuál llevarías en el coche, habida cuenta que sólo tienes sitio para un pasajero?
Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo.

Podrías llevar a la anciana, porque va a morir y por lo tanto deberías salvarla primero; o podrías llevar al amigo, ya que el te salvó la vida una vez y estas en deuda con él. Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al amante perfecto de tus sueños.

El aspirante que fue contratado (de entre 200 aspirantes) no dudó al dar su respuesta.
Me encanta, y espero poder utilizarlo alguna vez en alguna entrevista. ¿QUÉ DIJO? Simplemente contestó:

"Le daría las llaves del coche a mi amigo, y le pediría que llevara a la anciana al hospital, mientras yo me quedaría esperando el autobús con la mujer
de mis sueños."

Moraleja: Debemos superar las aparentes limitaciones que nos plantean los problemas, y aprender a pensar creativamente.

jueves, abril 10, 2008

Pensamientos...

En cada uno de nuestros pensamientos y actos

emitimos una vibración. Esa frecuencia se proyecto

en el universo al igual que lo haría una piedra lanzada

a un estanque de agua. Así, nuestros actos

y pensamientos de hoy son nuestro eco en el universo.


Recuérdalo cada día, y a cada instante,

pues ahora mismo estás construyendo los pilares

de tu conciencia futura y la de todo el universo.

El Amor es el flujo eterno del dar y el recibir,

quien no entrega no recibe.


Abre las puertas de tu corazón;

y cuando des, da con plenitud y sinceridad,

y cuando recibas, acepta con gratitud.

Así abrirás las puertas a una de las leyes básicas del universo:

La Ley del dar y el recibir.

domingo, abril 06, 2008

Las olimpiadas del amor fraterno!!!

Años atrás, en unas competencias del las Olimpiadas Especiales celebradas en Seattle, nueve contendientes, todos con deficiencias físicas o mentales, se alistaron en el punto de arranque para la carrera de las 100 yardas. Al sonido de la pistola, todos empezaron, aunque no muy precipitadamente, pero con ganas de correr hasta el final y ganar. Todos, eso es, excepto por un niño que tropezó, se revolcó varias veces, y comenzó a llorar.

Los otros ochos, al oír llorar al niño, aflojaron el paso y miraron hacía atrás. Entonces, para la sorpresa de los espectadores, todos regresaron para asistirle. Una niña con el Síndrome Down se agachó y besándole le dijo: "Esto te hará sentir bien." Entonces los nueve enlazaron sus brazos y caminaron todos juntos hasta la línea final.

Todos en el estadio se pararon y aplaudieron efusivamente por largo tiempo. Nunca había habido unas olimpiadas tan emocionantes y tan reveladoras de las mas altas capacidades humanas. Las personas que estuvieron allí todavía cuentan lo sucedido.

¡Cuanto nos enseñan estos hermanos "retrasados"!

sábado, abril 05, 2008

Vacio...

A veces somos poseídos por una sensación de tristeza que no conseguimos controlar.
No importa el lugar donde estamos, en el trabajo, junto a la persona que amamos, en una fiesta, pero, sin ninguna explicación, el mundo pierde su color, y la vida esconde su magia.

En esos momentos – nos dice Karen Casey- nada mejor que mirar para adentro de nosotros mismos. Allí está un niño con miedo, que no sabe bien que está haciendo aquí, porque casi no es oída ni consultada. Vamos a ser tolerantes con este niño. Vamos a dejar que él tome las riendas por cuanto tiempo sea necesario, hasta que se sienta de nuevo amado.

En breve, nuestros ojos vuelven a brillar. Y, a partir de allí, si no perdemos mas el contacto con este niño, no perderemos más el sentido de la vida".

Paulo Coehlo